Tu nombre
Hay días, cómo hoy, en los que me atrapo siendo tú. Días en los que los malos chistes tienen un sabor particular, dónde el folclore me hace bailar y el verde se vuelve el color más precioso. Me es inevitable ver cómo lo hacías tú, y creo que es porque conozco muy bien tu mirar, porque aunque cierre los ojos puedo verte. Aunque cierre los ojos se escucharte, e incluso en la oscuridad se reconocerte. No importa hacia donde mire siempre puedo verte en mi. Y en días cómo hoy, es dónde entiendo que siempre serás parte de mi, no importa si tu voz ha cambiado, si nuestra cercanía es un poema. Siempre estás aquí dentro. Y no me quejo, ya no. Ahora entiendo, y recuerdo todo lo que significas en mi historia. Que sin haberte conocido mis retratos serían diferentes, mis letras no tendrían las mismas sombras, la danza sería a destiempo. Si no te conociera no buscaría entre el público, no tendría que buscar del lado izquierdo de algunas calles un rostro familiar. Si no te hubiera conocido escucharía...